Errores afortunados

Hace unos días me quedé sin aceite de oliva, que es el que uso siempre para ungir las velas de las guardias, se me puso malo no se porqué. Hoy entre unas cosas y otras no pude ir a comprar más y como no me parecía bien hacer la guardia sin vestir la vela. Como en mi casa se cocina con aceite de girasol, cosas del estómago de mi madre, me ha tocado improvisar. Me he puesto a frotarla con tomillo, que se le asocia a Ella. Como me seguía pareciendo poco eché tomillo en el caldero con la intención de quemarlo así le hacía dos ofrendas en una: fuego y tomillo. Como tenía miedo de que no prendiera bien le eche alcohol para ayudar a que prendiera mejor.
El altar tras el incidente hogueril. Afortunadamente nada salió ardiendo.
Hasta aquí más o menos normal pero lo que me ha dejado loco ha sido lo que ha pasado en el caldero. Para encenderlo sin quemarme prendí un palillo y lo arrojé al caldero. Me preocupaba de que la llama fuera demasiado azul pero de vez en cuando iban surgiendo llamaradas rojas, muchas de ellas de tres en tres y cada vez eran más grandes y más rojas. De pronto empecé a oír un ruido y pensé que el caldero de hierro no había sorportado tanto calor o algo y se estaba partiendo por algún sitio. Lo miro por todas partes y está bien. El ruido se hace más fuerte y de pronto sale un gran llamarada convergiendo hacia el centro desde los bordes del caldero. Parece que me pasé echando alcohol, lo hice casi a oscuras para empezar el ritual de la guardia y no se cuanto vertí exactamente. Pues el alcohol se mezcló con el tomillo y empezó a ebullir, nunca me había pasado eso, en la vida. Sentí el poder de Hécate, su ofrenda, Ella en mí, en el fuego, alrededor, en todas partes. Cada vez la llama era más grande y empecé a sentir miedo. y al final no me quedó otra que verter agua en el caldero cuando el miedo me superó por completo porque casi alcanza el metro la llamarada.
Para mi lo mas curioso ha sido como en el momento en el que las llamas se empezaron a hacer grandes he sentido la presencia de Hécate por todas partes, como bebía de las llamas. Y ahora ya no estoy seguro si sentí miedo ante una energía tan grande que pocas veces he sentido tan descontrolada o ante la posibilidad de salir ardiendo o una mezcla de las dos cosas. Lo que si que puedo decir es que algo más se ha quemado ahí dentro por un momento.
Hace unos días me diagnosticaron alexitimia secundaria. Es una enfermedad que hace que pierdas consciencia de las propias emociones, o por lo menos es como se manifiesta en mi caso, hay bastantes combinaciones posibles según el psicólogo. A mi me ha surgido porque hay muchas cosas en mi vida que me están llevando demasido abajo y algo dentro de mí ha dicho que es mejor sobrevivir y ha dicho que por mi bien es mejor dejar de tener consciencia de algunas cosas. Siento unas cosas y otras no, muchas veces se que estoy más deprimido por como me he comportado, analizando cosas que he hecho sin ser del todo consciente de que me llevaba a hacerlas. El caso es que sigo sintiendo las cosas pero no me doy cuenta de ello, pero tampoco soy capaz de descifrar o ser consciente de que pueden estar sientiendo otros, aunque más tarde pueda saberlo si no analizo racionalmente.
Hoy tras ese fuego que casi me infarta he podido llorar un poco, he sacado parte de eso que siento pero que por mi propia supervivencia mi mente ha decidido cerrarle el paso. Espero que ese fuego sea la señal de que las cosas van a cambiar pronto y cuando algunas de las presiones vitales que me atormetan se resuelva o se relaje podré empezar a enfrentarme a mis propias emociones. Según el médico cuando alguna de las grandes cosas que me preocupa se vaya solucionando volveré a recuperar la consciencia de todo, o al menos es lo que debería pasar. Hécate hoy abrío un camino, quemó una de las barreras para que las cosas mejorasen, o al menos me ha dicho que las cosas se podrán solucionar. Nunca me había sentido tan afortunado de haber cometido un error que podría haber acabado en incendio. No hagan esto en sus casas por favor.
NOTA SUPER IMPORTANTE. NO HAGÁIS FUEGOS CON ALCOHOL SI NO ESTAIS TOTALMENTE SEGUROS DE PODER CONTROLARLOS. Y MÁS IMPORTANTE AÚN. SI LOS HACEIS NO HAGAIS COMO YO Y LOS APAGUEIS CON AGUA, UN FUEGO CREADO CON ALCOHOL SE DEBE DE APAGAR SOFOCÁNDOLO, ES DECIR, TAPÁNDOLO O ENTERRÁNDOLO CON ALGO NO INFLAMABLE.